La vida en una granja industrial puede
ser muy agobiante. Sobre todo para una gallina. Saber que su destino es
convertirse en el plato fuerte de una comida la hace tomar consciencia y querer
escapar.
La gallina que burló al sistema es un
cortometraje que juega entre el documental y la ficción y que retrata con humor
y crudeza la historia de una pollo que cree que la vida puede ser diferente.
El corto, dirigido por el brasileño Quico
Meirelles –hijo del realizador de Ciudad de Dios, Fernando Meirelles- fue su
proyecto de graduación en la Universidad de São Paulo. La idea proviene de un
libro titulado Comiendo Animales de Jonathan Safran Foer, una crítica a las
prácticas ganaderas de los Estados Unidos.
Fue presentado por primera vez en el
Festival Internacional de Cine de Sofía en Bulgaria y desde entonces ha
participado en varias muestras alrededor del mundo. Actualmente forma parte de
los cortometrajes iberoamericanos en competencia del Festival Internacional de
Cine en Guadalajara.
La gallina que burló al sistema es la
travesía de un heroína que cacarea en busca de la libertad y al mismo tiempo una crítica sutil y poética
a los métodos que usa la industria
alimenticia para producir las proteínas animales que consumimos.